Rancho El Aribabi, área natural protegida privada en el norte de Sonora

José Jesús Sánchez Escalante
Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (DICTUS), Universidad de Sonora, 83000 Hermosillo, Sonora

jsanchez@guayacan.uson.mx

 En el norte de Sonora, los pastizales y matorrales del Desierto Sonorense se extienden desde Arizona y el oeste de Sonora a través de la región conocida como La Frontera. En el noreste, montañas aisladas denominadas como “islas serranas” (sky islands o inselbergs según el término geomorfológico) sostienen comunidades de encinares y bosques de pino-encino en una región constituida por un archipiélago de montañas y lomeríos que se extienden hacia el noreste de la Sierra Madre Occidental. En esta zona se lleva a cabo la transición compleja de los trópicos del Nuevo Mundo hacia la zona templada del hemisferio norte.

Dentro de la región de La Frontera se localiza el rancho El Aribabi donde, desde el año 2000, uno de sus propietarios, Carlos Robles Elías, ha realizado grandes esfuerzos para la conservación de los recursos naturales de este lugar. El rancho, que comprende una superficie de 13 000 hectáreas, se localiza en el municipio de Ímuris en la zona serrana del norte de Sonora, a sólo tres horas de Hermosillo y a menos de 50 kilómetros al sur de la línea fronteriza con los Estados Unidos. La entrada al rancho está ubicada en el kilómetro 131 + 900 de la carretera federal número 2, entre las poblaciones de Ímuris y Cananea.


Figura 1. El rancho El Aribabi se localiza entre las poblaciones de Ímuris y Cananea, en la zona serrana del norte de Sonora, a sólo tres horas de Hermosillo y a menos de 50 kilómetros al sur de la frontera con los Estados Unidos.

Los rasgos geográficos del rancho El Aribabi incluyen lomeríos, cerros bajos, montañas, valles, cañones, ríos y arroyos, ofreciendo a los visitantes una extraordinaria diversidad de elementos paisajísticos. Hacia el noreste del rancho, se perfilan las sierras La Mariquita y La Elenita, mientras que el cerro Azul (2465 metros sobre el nivel del mar) domina el horizonte hacia el sur-sureste.  Hacia el norte y el oeste, las sierras El Pinito, Mesa Bonita y los cerros del Bellotal presiden los espectaculares atardeceres del rancho. Frente a la casona del rancho, las aguas tranquilas del río Cocóspera se desplazan hacia el sur-suroeste, abriéndose paso entre cerros y cañones. Aguas arriba, el río forma un pequeño y fértil valle conocido como el valle de Cocóspera; en esa dirección al este del rancho, podemos ubicar los cerros El Amole, Los Guajes y Guipuzcoana.


Figura 2. Los rasgos geográficos del rancho El Aribabi incluyen lomeríos, cerros bajos, montañas, valles, cañones, ríos y arroyos, ofreciendo a los visitantes una extraordinaria diversidad de elementos paisajísticos.

Diversidad biológica

Uno de los aspectos notables del rancho El Aribabi es precisamente la riqueza de su diversidad biológica. Un grupo internacional de ornitólogos, herpetólogos, mastozoólogos, botánicos, biólogos, ecólogos y geólogos, de diferentes instituciones académicas y gubernamentales de México y Estados Unidos, han efectuado trabajos de campo durante más de 10 años para conformar un inventario de los recursos biológicos del rancho; lo que ha resultado en la integración de una excepcional base de información.

 Fauna

Entre las especies animales registradas en el rancho El Aribabi podemos destacar las extensiones en los rangos de distribución norteñas la presencia de especies de animales tropicales como el ocelote (Leopardus pardalis) y el jaguar (Panthera onca), además del oso negro (Ursus americanus) y algunos registros interesantes de aves, reptiles (Monstruo de Gila, Heloderma suspectum y Cascabel cola negra, Crotalus atrox) y anfibios. La presencia de estas especies animales se debe en gran medida al buen estado de conservación de los hábitats del rancho; desde los bosques de río en el río Cocóspera, hasta los encinares y bosques de pino-encino en las partes más altas del cerro Azul, los matorrales de los Desiertos Sonorense y mezquitales en las partes bajas y grandes zonas con pastizal natural presentes en todo el rancho.

 Flora y vegetación

Gracias al apoyo financiero de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), alrededor de 415 especies de plantas fueron inventariadas en  El Aribabi. Una colección de más de mil ejemplares, colectados en el rancho por la Universidad de Sonora, documenta esta gran diversidad vegetal.

Lomeríos y planicies con matorral xerófilo

En los lomeríos de matorral xerófilo), las especies más abundantes son:  mezquite (Prosopis velutina), gatuño (Mimosa aculeaticarpa var. biuncifera), frutilla (Condalia warnockii), bachata (Ziziphus obtusifolia), ocotillo (Fouquieria splendens), siviris (Cylindropuntia thurberi) y nopales (Opuntia spp.). Dentro de la zona de transición al encinar encontramos vegetación de matorral xerófilo micrófilo-rosetófilo con mezquite, tepeguaje (Lysiloma watsonii), sotol (Yucca baccata), palmilla (Nolina microcarpa), lechuguilla (Agave palmeri), amole (Agave schottii) y serruchito (Dasylirion wheeleri); siendo común encontrar cúmaros (Celtis reticulata) y janos (Chilopsis linearis) en las cañadas y arroyos.


Figura 3. En las zonas bajas del rancho, los lomeríos de matorral xerófilo albergan especies como  mezquite, gatuño, frutilla, bachata, siviris y nopales. La imagen muestra la floración primaveral con predominio de amapolita del monte (Eschscholzia californica ssp. mexicana).

Bosque de encino

Los encinares con mejor estado de conservación se localizan en las partes más altas (alrededor de los 1350 metros sobre el nivel del mar), hacia el límite sur-oriental del rancho donde se localiza el predio “Las Palomas” denominado como zona de conservación de la reserva. Aquí, el bosque se compone de cuatro especies de encino: bellota (Quercus emoryi), encino  de Arizona (Q. arizonica), encino azul (Q. oblongifolia) y bellotita (Q. toumeyi). También se cuenta con la presencia de otros árboles como sabino (Juniperus deppeana), táscale o táscate (Juniperus coahuilensis) y madroño (Arbutus arizonicus). La localidad del arroyo Las Palomas es representativa de este tipo de vegetación. Aquí podemos encontrar también árboles de río como aliso (Platanus wrightii), álamo (Populus fremontii), nogal (Juglans major) y fresno (Fraxinus velutina). En este lugar, sobre las rocosas paredes verticales de las cañadas podemos encontrar varias especies de cactáceas conocidas como cabezas de viejo (Mammillaria spp., Coryphantha recurvata, Coryphantha vivipara y Echinocereus triglochidiatus). En las laderas de los arroyos tenemos fresnillo (Fraxinus gooddingii) y otros arbustos como Philadelphus microphyllus y Fendlera rupicola. Varios géneros de helechos también están presentes en esta localidad (Adiantum, Cheilanthes, Bommeria, Pellaea).


Figura 4. La imagen muestra el buen estado de conservación del predio Las Palomas, resultado de mantenerlo por más de 14 años libre de ganado; ambientes sanos de pastizales, encinares y bosque de río en sus cañadas y arroyos han creado un refugio propicio para especies en peligro de extinción como jaguar y ocelote.

Bosque de río

Localizado en la cuenca del río Cocóspera, El Aribabi cuenta con un bosque de río en excelente estado de conservación. Algunas organizaciones norteamericanas como Sonoran Joint Venture consideran al río Cocóspera de gran importancia para la conservación de las aves ya que es utilizado por éstas como un corredor migratorio; hasta el momento, se han registrado en el rancho más de 170 especies de aves, entra las que destacan la Codorniz Moctezuma también llamada Codorniz Arlequín Mexicana (Cyrtonix montezumae), el Águila Real ó Águila Dorada (Aquila chrysaetos) ambas con status de riesgo dentro de la Norma Oficial Mexicana (NOM-059), y por su atractivo visual el Trogón Elegante (Trogon elegans). Las especies dominantes del bosque de río son:  álamo (Populus fremontii), sauce (Salix spp.), fresno (Fraxinus velutina), aliso (Platanus wrightii), tápiro (Sambucus nigra ssp. cerulea), nogal (Juglans major) y mora silvestre (Morus microphyllus). En otras zonas riparias del rancho se han registrado plantas interesantes como el magueyito (Graptopetalum rusbyi), el huérigo (Populus monticola) y un encino arbustivo, Quercus grisea.

Pastizales

También podemos encontrar pastizales extensos, desde las partes bajas en el matorral xerófilo hasta las partes más altas, en donde extensas zonas de pastizal se mezclan con el encinar. Hasta el momento en el rancho se han registrado 40 especies de pastos pertenecientes a diferentes géneros; entre los más importantes están: Aristida, Bothriochloa, Bouteloua, Erioneuron, Hilaria, Muhlenbergia, Setaria, y una especie de maíz nativo del género Tripsacum.

El gran estado de conservación de la biodiversidad del rancho El Aribabi y el grado de conocimiento de su flora y fauna arrojaron como resultado que fuera nominado como una área prioritaria para la conservación en México (publicado en el Diario Oficial de la Federación el 28 de Diciembre de 2007). Posteriormente, gracias a la necesidad de conservar estos ecosistemas y como una medida para  la preservación de especies en peligro de extinción como el jaguar y el ocelote, así como para proteger su gran diversidad biológica, el rancho El Aribabi fue declarado Área Natural Protegida Privada dentro del sistema de reservas naturales de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), convirtiéndose así en gran ejemplo, no sólo para Sonora y México, sino también para el mundo.

Publicado en el Número 15 de la revista Nuestra Tierra del 30 de junio de 2011. Haga clic en la imagen de la portada para descargar la revista en formato PDF.

 

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3 respuestas a Rancho El Aribabi, área natural protegida privada en el norte de Sonora

  1. Guillermo Gea dijo:

    Muchas felicidades. Cuantas veces no pase por alli y ni pensar de lo grande que es y lo mucho que ustedes hacen por conservar.

  2. Me parece excelente el trabajo que hacen por conservar intacto este pedacito de cielo!!!!.. hoy en nuestro programa de tv. por internet hablaremos de Rancho El Aribabi….. Gracias por su labor con el mundo!

  3. cristina lara dijo:

    Una gran felicitación tanto al dueño del rancho como a toda las personas involucradas en el esfuerzo de conservación de este ecosistema. Si hubiera mas gente como ustedes, que aman y cuidan nuestra tierra, no enfrentaríamos el desastre ambiental que estamos ya sufriendo. Ojalá el ejemplo cunda y no sea muy tarde para los humanos, porque el planeta seguirá con o sin nosotros. Concientización y acción deben ir juntos.

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